Lote de 10 tráileres de cajas y contenedores de automoción
A finales de septiembre de 2026, un cliente y proveedor del sector de la automoción nos avisó de un gran sobrante de envases industriales. Necesitaba liberar espacio en su almacén y tenía que hacerlo rápido. El listado que nos enviaron incluía miles de cajas de plástico y unos 595 contenedores de 120 × 160 cm. Había que retirar todo el lote en un máximo de 15 días.
El lote equivalía a unos 10 tráileres. El volumen imponía, pero el verdadero reto era encontrar una salida para unos envases muy personalizados, con rellenos interiores diseñados para piezas concretas y un plazo de retirada muy corto.
En una reunión, un compañero del sector de los palets nos dijo una gran verdad: para ganar dinero con los palets usados hacen falta las tres pes.
- Pasta: para poder aguantar con el stock almacenado.
- Puesto: para que los clientes nos vean.
- Paciencia: para no tener que vender barato.
En esta operación faltaba la tercera. No había tiempo para esperar al comprador ideal. Además, el lote ocupaba muchísimo espacio y sus características complicaban la reventa.
Los rellenos: una ventaja en origen y un obstáculo para la reventa
Los rellenos interiores son muy útiles en el proceso para el que se diseñan: cada pieza encaja en su hueco y se reduce la necesidad de otros embalajes, así como el trabajo de preparación y protección.
Sin embargo, en el mercado de segunda mano pueden convertirse en un problema. Es muy poco probable que otro comprador necesite alojar exactamente la misma pieza. Para reutilizar el contenedor hay que retirar esos rellenos, y ese trabajo supone un coste que reduce su valor de reventa.
Las cajas lo tenían todavía más difícil: apenas tenían valor en el mercado de segunda mano y, para buena parte de ellas, la salida más probable era el vertedero.
Buscar comprador mientras acordábamos la retirada
El acuerdo con el proveedor fue llevarnos todo el lote gratis: tanto los envases aprovechables como los que habría que desechar. Eso significaba asumir la retirada y encontrar una salida para el conjunto, incluida la parte sin valor comercial.
Durante la propia negociación empezamos a buscar una salida para los contenedores más grandes. Ofrecimos a un cliente habitual un precio muy bajo, con la condición de que se encargara de recogerlos y de retirar sus rellenos interiores.
Así evitábamos el transporte hasta nuestro almacén y las operaciones de carga y descarga correspondientes. Para hacer viable la compra de una cantidad tan grande también tuvimos que acordar con el comprador un plazo de pago más largo.
Finalmente, pudimos dar salida directa a cuatro tráileres de contenedores a un precio bajo. Así reducíamos el volumen que teníamos que gestionar en nuestras instalaciones.
También pudimos aprovechar otros dos tráileres de cajas en buen estado. Los cuatro tráileres restantes se destinaron al vertedero.
El balance fue dar una segunda vida a seis de los diez tráileres del lote. No todo pudo recuperarse, pero sí una parte importante que todavía tenía utilidad.
El valor de volver a utilizar lo que ya existe
Lo mejor de esta operación es el nuevo uso de los contenedores vendidos: van a sustituir un circuito de envases no retornables. Al prolongar su vida útil durante varios años, ayudarán a reducir el consumo de embalajes de un solo uso y el trabajo necesario para manipularlos.
Según nos explicó el comprador, el ahorro de mano de obra en ese circuito equivale casi al trabajo de una persona.
El resultado ha sido positivo para todas las partes:
- El vendedor se ha ahorrado los costes de transporte y vertido que habría supuesto desechar el lote.
- Los compradores han conseguido contenedores de muy buena calidad a precios muy bajos.
- Nosotros hemos obtenido un beneficio por gestionar la operación.
- La reutilización de los contenedores evita desechar envases todavía útiles y permitirá sustituir más embalajes de un solo uso en el futuro.
No todos los envases tienen una salida fácil, pero encontrar un nuevo uso para una parte importante de un lote así puede marcar una gran diferencia.
David Izquierdo
CEO iCommers
